No soy un serial killer

¿Qué pasa cuando tu monstruo interno toma el control?
Para John Cleaver los cadáveres son cosa de todos los días. Es más, le gustan: los muertos no necesitan esa empatía que él es incapaz de sentir. Pero eso no es todo, además está obsesionado con los asesinos seriales, así que, por su bien y por la seguridad de las personas que lo rodean, su vida se rige por reglas que él mismo se impone. Tal vez así pueda evitar que su monstruo interno salga a la luz.
Sin embargo, cuando comienzan a aparecer cuerpos desgarrados, John es el único que sabe que hay alguien, o algo extraño, detrás de esas muertes.
Ahora tendrá que enfrentar un peligro que no puede controlar y que pone en riesgo a todas las personas que quiere.

No soy el señor monstruo

El monstruo está más cerca de lo que te imaginas…
En No soy un serial killer, John Cleaver se tuvo que enfrentar (y vencer) a un demonio mucho más peligroso que todos esos asesinos seriales con los que estaba tan obsesionado…
Pero resulta que los demonios tienen amigos, y cuando uno desaparece, todos los demás se ponen alerta. Así que no pasa mucho tiempo hasta que la oscuridad y la muerte vuelven a acechar el condado de Clayton.
Esta vez, John no solo tendrá que encontrar la forma de atrapar al responsable de las nuevas muertes, sino que tendrá que mantener bajo control al Señor Monstruo, su propio demonio interno.
¿Quién está al mando, John o el Señor Monstruo?

No quiero matarte

El señor monstruo ya está listo para su próxima matanza.
En No soy un serial killer, vimos cómo John Cleaver rompía todas las reglas para salvar a su ciudad del mal. En No soy el Señor Monstruo, nos quedamos sin aliento mientras peleaba con su monstruo interno, en un intento de seguir al mando de su vida. Ahora, John maneja a la perfección sus talentos oscuros y asumió su rol como asesino de asesinos. Es hora de librar otras batallas.
Solo existe una certeza: la muerte está muy pero muy cerca… Mucho más de lo que John imagina.
¿Quién será la próxima víctima?